Esta
es una visita obligada para los amantes de las particularidades de México. Lo
que se ve y lo que se prueba aquí, no se ve ni se prueba en ningún otro lugar.
Esta visita nos acerca a otra realidad de México. Y para los de buen estómago
que no se hacen de rogar para probar cosas nuevas, esta visita les ampliará el
repertorio de sabores exóticos.
Santiago
de Anaya se encuentra en el Valle del Mezquital, en el centro del estado de
Hidalgo. Es de fácil acceso. Se encuentra entre Actopan e Ixmiquilpan, cerca de
las Grutas de Xoxafi. En las grutas de Xoxafi existen pinturas rupestres. Se puede practicar espeleología, senderismo,
rappel, y además cuentan con una tirolesa.
El poblado de Santiago de Anaya tiene 13 mil habitantes, la mitad de origen ñhañhú. Debe su nombre al santo patrón Santiago y al expresidente de la República Mexicana, el hidalguense Pedro María Anaya.
El
templo del Señor de Santiago fue fundada por la orden de los Agustinos. Cuenta
con dos capillas
anexas dedicadas al Señor de la Agonía y a Nuestra Señora de Guadalupe.
En la época de la Revolución, este templo fue ocupado por el ejército villista, quien desalojó las imágenes religiosas y dividió el templo en dos partes, para ocuparlo como caballeriza y como cuartel.
En la época de la Revolución, este templo fue ocupado por el ejército villista, quien desalojó las imágenes religiosas y dividió el templo en dos partes, para ocuparlo como caballeriza y como cuartel.
Desde
hace más de 30 años, en abril, en la Plaza Principal de Santiago de Anaya se
celebra una de las muestras gastronómicas más interesantes del país, que tiene
como finalidad rescatar las costumbres y tradiciones de la región.
Se trata de un
evento muy importante y significativo para la población. En esta Feria
Gastronómica participan amas de casa de la localidad, además de las comunidades
vecinas, llegando a incluir más de 500 platillos típicos de la región. Bien dicen que en Hidalgo “todo lo que camina, corre y vuela, va a la cazuela”.
Nos
encontramos con una rica diversidad de recetas para aprovechar los recursos naturales
locales. Los platillos que se presentan dependen de la flora y fauna de la
región. La flora típica incluye magueyes, palmas, mezquites y cactus, entre muchos otros. Mientras que la fauna típica incluye conejos,
coyotes, liebres, ratones, zorros, murciélagos, tlacuaches, zorrillos, armadillos aves e insectos. Todos estan representados en la muestra.
coyotes, liebres, ratones, zorros, murciélagos, tlacuaches, zorrillos, armadillos aves e insectos. Todos estan representados en la muestra.
La comida de tradición cotidiana más arraigada y popular de Santiago de
Anaya son los gusanos de maguey (son larvas de mariposa que crecen dentro de
las pencas del maguey), los escamoles (larvas de hormiga, conocidos como el
“caviar mexicano”), los chinicuiles (gusanos rojos del tronco del maguey, muy
apreciados en la cocina prehispánica; se les consideraba alimento para dioses), los esquites (granos de elote preparados con diferentes aderezos); y dulces como pepitorias de piloncillo y acitrones, sin faltar bebidas tradicionales como el pulque blanco y los curados de frutas.
apreciados en la cocina prehispánica; se les consideraba alimento para dioses), los esquites (granos de elote preparados con diferentes aderezos); y dulces como pepitorias de piloncillo y acitrones, sin faltar bebidas tradicionales como el pulque blanco y los curados de frutas.
Durante la muestra tenemos la oportunidad de probar además otras combinaciones interesantes como los gualumbos (flores de maguey) rellenos de flor de garambullo (fruto de un cactus arborescente) en salsa de nuez cimarrona (fruto del nogal cimarrón); el
gallo habanero relleno de gualumbos y escamoles acompañado de chicharras (insectos famosos por su canto); el plato campechano que incluye conejo, ardilla y flores silvestres al vapor en
salsa borracha; nopales con xamues (o shamues, son insectos comestibles negros con manchas rojas también llamados chinches de mezquite); tortas de xamues con nopales en salsa mora;
ardilla en albóndigas con escamoles; corazón de maguey a la mexicana con chinicuiles y gusano blanco; tamales de xamues; tortas de flores de sábila con escamoles y xamues; orejones en salsa de xamues y conejo relleno de escamoles.
El ximbó es una barbacoa típica de la región que puede llevar chamorro de cerdo, pollo o conejo, con cueritos, nopales y especias. Mientras que el sacatamal es un tamal gigante de maíz con carne de puerco o
conejo.
Para terminar hay postres inusuales como la nieve de xoconostle o el pastel de xoconostle.
salsa borracha; nopales con xamues (o shamues, son insectos comestibles negros con manchas rojas también llamados chinches de mezquite); tortas de xamues con nopales en salsa mora;
ardilla en albóndigas con escamoles; corazón de maguey a la mexicana con chinicuiles y gusano blanco; tamales de xamues; tortas de flores de sábila con escamoles y xamues; orejones en salsa de xamues y conejo relleno de escamoles.
El ximbó es una barbacoa típica de la región que puede llevar chamorro de cerdo, pollo o conejo, con cueritos, nopales y especias. Mientras que el sacatamal es un tamal gigante de maíz con carne de puerco o
conejo.
Para terminar hay postres inusuales como la nieve de xoconostle o el pastel de xoconostle.
Además de la
muestra, hay concurso de platillos, bebidas y postres; venta gastronómica y
artesanal (los productos de ixtle son famosos en esta región); concurso de
huapango en categorías de niños, jóvenes y adultos; certamen de belleza; juegos
mecánicos; eventos artísticos, deportivos y culturales.
Tenían en
exhibición una casita ñhañhú hecha con pencas de maguey secas.
Se puede llegar en automóvil o en camión desde la Central del Norte de la Ciudad de México, tomando un Flecha Roja hasta Actopan (bajar en la glorieta de Actopan) y allí tomar un microbús Transportes Valle Otomi hasta Santiago de Anaya.
Se puede llegar en automóvil o en camión desde la Central del Norte de la Ciudad de México, tomando un Flecha Roja hasta Actopan (bajar en la glorieta de Actopan) y allí tomar un microbús Transportes Valle Otomi hasta Santiago de Anaya.
La creatividad de esta población para, año con año, partiendo de lo
disponible en su entorno, inventar
nuevas combinaciones, nuevos sabores, es admirable. Mientras que se pueden
probar platillos ancestrales, de los tiempos prehispánicos, se aprecian muchos
platillos de historia más reciente, que las familias han heredado de sus
abuelas y abuelos.
Incluso se aprecia la influencia moderna en los pastes y pizzas de escamoles. En medio de esta amplia variedad es fácil olvidar que estamos en una de las regiones más pobres del país. La riqueza cultural de esta población, sobrepasa con mucho las limitaciones de su entorno agreste. No se puede dejar de admirar este espíritu de dignidad e inventiva. Es el espíritu que queremos ver en nuestro país.
Incluso se aprecia la influencia moderna en los pastes y pizzas de escamoles. En medio de esta amplia variedad es fácil olvidar que estamos en una de las regiones más pobres del país. La riqueza cultural de esta población, sobrepasa con mucho las limitaciones de su entorno agreste. No se puede dejar de admirar este espíritu de dignidad e inventiva. Es el espíritu que queremos ver en nuestro país.
En relación a la muestra gastronómica, es difícil escribir sobre sabores, a mi me falta vocabulario
para describirlos. Algunos sabores son deliciosos, otros resultan interesantes, algunos son mezclas de sabores conocidos, mientras que otros sorprenden por ser totalmente nuevos. No hay como ir a constatarlo personalmente. ¡Buen provecho!